PREVENIR LA TOS CONVULSA, UN DERECHO A CRECER SANOS
24 mayo 2012
La vacunación es una aliada eficaz, accesible y gratuita
Por Alejandro Collia, ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires.
En la provincia de Buenos Aires trabajamos para que todos los niños tengan una infancia sana, sinónimo de un crecimiento feliz. La buena salud comienza en la gestación, con el cuidado de la madre durante el embarazo, y continúa día a día después del nacimiento.
La prevención es la mejor forma de garantizar la salud. Es una premisa que el gobernador Daniel Scioli lleva adelante todos los días en la gestión: hay que anticiparse al problema y no esperar que surja para resolverlo. En el ámbito sanitario esa premisa significa prevenir.
Por eso, desde el ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires trabajamos para difundir las medidas de prevención a las que todos los niños deben acceder, por derecho y por obligación de sus mayores responsables.
En esta oportunidad voy a hablar de una enfermedad que sigue cobrándose la vida de muchos niños, sobre todo menores de tres meses de vida: la tos convulsa o coqueluche, una infección respiratoria que causa 294 mil muertes por año en menores de 5 años en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En la provincia de Buenos Aires estamos logrando que cada vez menos niños mueran a causa de esta enfermedad. Nuestros últimos datos indican que durante 2011 la tasa de letalidad por coqueluche disminuyó un 12 por ciento, en comparación con el brote registrado en 2008.
Sin embargo, sabemos que la bacteria recrudece cada cuatro o cinco años y que el último brote fue en 2008. Una de las medidas más importantes en la prevención de una enfermedad es no olvidarse nunca que el brote puede resurgir, que la bacteria está presente y que siempre debemos trabajar para adelantarnos al problema.
¿Cuál es la mejor forma de prevenir el coqueluche? La vacunación. La bacteria que la causa, Bordetella Pertussis, se previene con el calendario vacunatorio completo, en todas las edades. El Calendario Nacional de Vacunación incluye cuatro vacunas contra la tos convulsa: la pentavalente que se aplica a los 2, 4 y 6 meses; la cuádruple, a los 18 meses; la triple bacteriana celular, al ingreso escolar; y la triple bacteriana acelular, a los 11 años.
El grupo de edad más afectado por el coqueluche es el más indefenso: los menores de 4 meses. Muchas veces la enfermedad aparece antes que el niño reciba la primera inmunización, que se da a los dos meses. Por eso este año se incorporó al Calendario Nacional de Vacunación Obligatorio la inmunización a embarazadas, desde la semana vigésima de gestación, con la vacuna triple bacteriana acelular (dTpa). De esta forma, los recién nacidos están protegidos hasta los dos meses cuando se aplica la primera vacuna.
Hay que recordar siempre que la tos convulsa es una enfermedad contagiosa aguda, que es prevenible, particularmente grave en menores de 1 año y ocupa el quinto lugar como causa de muerte en los niños.
De allí la importancia de aplicar también la llamada “Estrategia Capullo”, que consiste en vacunar a los convivientes de los chiquitos nacidos con menos de 1.500 gramos de peso, y al personal de salud asistencial en servicios de pediatría.
Esta medida se fundamenta en la evidencia a nivel mundial de que la principal fuente de infección de los lactantes son las personas mayores con las que tienen contacto: hermanos, padres, cuidadores. Esto se debe a que la inmunidad de la vacuna dura sólo 10 años, por lo que la mayoría de los adolescentes y adultos ya no está protegida.
La prevención de la buena salud es la mejor forma de evitar enfermedades. Los recién nacidos no pueden hacerlo por sí mismos. Es el Estado quien debe garantizarles una infancia sana. El sistema de salud público de la provincia de Buenos Aires trabaja todos los días con un objetivo: que todos los niños tengan igualdad de oportunidades en nuestra Provincia. Un calendario de vacunación completo es un paso más para lograrlo.
